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Hace exactamente cuarenta días, junto al iPhone 5 y el resto de dispositivos presentados, Apple anunciaba la llegada de iTunes 11, una actualización notable de esta aplicación que puede ser una de las mayores que ha experimentado. Mañana, salvo sorpresa mayor, será lanzada oficialmente tras el evento del iPad mini

iTunes, el centro multimedia por excelencia de Apple, ha perdido acertadamente algo de protagonismo en los últimos años. La llegada de iOS 5 y su sincronización por wifi, y sobre todo la de iCloud, supuso una liberación de los dispositivos respecto al cable y a la aplicación. Sincronizar contenidos se convertía en algo instantáneo, inconsciente y continuo. A la ya abandonada dependencia de iTunes se le unía la popularización de Spotify como reproductor musical, además de los nuevos servicios que traía respecto al de Apple.

Abandonar el uso cotidiano de iTunes para sincronizar supuso un descanso para muchos usuarios que ya estábamos algo cansados de notar su excesivo consumo de recursos. Probablemente fuera el precio a pagar por tener un centro multimedia todo-en-uno y no varios separados. Ese mismo es el reto que tiene iTunes 11. Si ya nos conquistó por su interfaz, que lleva el minimalismo un par de pasos más allá, debería traer también una mejora de rendimiento que haga más fluido su arranque y funcionamiento.

iCloud también trajo indirectamente novedades en este aspecto. Al poder sincronizar las aplicaciones a través de la nube, ya teníamos la opción de eliminar las aplicaciones de nuestro disco duro. Varios gigas que resentían la fluidez de iTunes podían borrarse de un plumazo. No obstante, se le pide un poco más a la undécima versión, tras dos años desde su última gran actualización, la del icono renovado, los botones en forma de semáforo y la barra lateral monocroma.

Precisamente una barra lateral omnipresente desde los tiempos de la primera versión del reproductor, y que ahora desaparece para dar paso a una nueva interfaz más clara y despejada. Una interfaz que parece un paso más en la adaptación de la estética iOS por parte de OS X. ¿Acaso no os recuerda este estilo al del reproductor de música del iPad? En las imágenes parece acertado, en apenas un día ya podremos valorar su funcionamiento en primera persona.

A esta novedad se le unen otras como la renovación del minirreproductor, que ahora parece mucho más utilizable que el anterior, un historial con todas las búsquedas y exploraciones que hayamos hecho en la Store, y la opción de comprar las canciones que falten en nuestros álbumes incompletos. A falta de saber si puede desactivarse esta opción, quizás sea demasiado intrusiva, uno de los fallos achacados al malogrado Ping.

Mañana, 23 de octubre, y si todo sale como suele salir tras los eventos de Apple, será liberada la undécima versión de iTunes para su descarga. Probablemente, el mayor cambio que ha experimentado en su historia, y que ojalá traiga una mejora de rendimiento junto a la evidente mejora estética. Apenas quedan veinticuatro horas para comprobarlo.