Después de 539 días desde la última revisión, casi el doble de lo habitual, Apple vuelve a dar protagonismo a su equipo de sobremesa más cotizado. PHil Schiller se ha subido al escenario del Teatro California para, tras presentar el nuevo MacBook Pro de 13 pulgadas con Retina Display y Mac mini, enseñarnos los nuevos iMacs.

Tras rememorar la primera versión del iMac, siete generaciones atrás, aparece el nuevo iMac. Con diseño increíblemente delgado, el iMac de última generación deja atrás por fin la SuperDrive. Más en concreto, el nuevo iMac es un 80% más delgado que la anterior versión, o lo que es lo mismo, un borde de 5mm de grosor. Sus bordes, como podéis ver en la imágenes, son extremadamente finos, aunque el equipo engorda en mayor medida cuando nos acercamos al centro de su parte posterior.

El nuevo iMac monta la pantalla a la misma vez que el cristal que la protege, dejando atrás el espacio ocupado por aire de las anteriores versiones. Así, se consiguen unas imágenes de muchísima más calidad y menor reflejo (un 75% menos). Cada pantalla ha sido calibrada para ofrecer la mejores imágenes posibles. La resolución del nuevo iMac es de 1920 x 1080 pixeles en su versión de 21'5 pulgadas y 2560 x 1440 pixeles en la de 27 pulgadas, es decir, conservan las de sus predecesores. Tendremos que olvidar la deseada Retina Display por un tiempo.

En su interior, el nuevo iMac cuenta con procesadores i5 e i7 de Intel de última generación, además de gráficas NVIDA Kepler. En cuanto a almacenamiento, podemos llegar hasta los 3TB de HDD o 768GB de SSD. No estará reñida la utilización de ambas tecnologías, ya que la propia Apple nos ofrece, con la característica Fusion Drive, la posibilidad de combinarlas en una misma unidad. Así, tanto el sistema operativo como la aplicaciones predeterminadas estarán instaladas en flash, mientras que los documentos irán a la parte de HDD. Podremos equipar a nuestro nuevo todo en uno con hasta 32GB de RAM.

Los nuevos iMacs cuentan con cuatro puertos USB 3.0 y tres ThunderBolt. Además, están provistos de una cámara frontal FaceTime HD de 720p, micrófonos y altavoces dobles (señal stereo). Esta nueva versión del equipo, que sigue incorporando la habitual salida MiniDisplay Port, incorpora también un lector de tarjetas SDXC. Más allá, soporta conexiones 802.11n y Bluetooth 4.0.

El modelo básico de 21'5 pulgadas, con chip i5 a 2.7GHz, 1TB de HDD, NVIDIA GT 640M  de 512MB y 8GB de RAM, saldrá a la venta el próximo mes a un precio de 1.299 dólares.  Así, estará también disponible de forma predeterminada un iMac de 21'5 pulgadas con chip i5 a 2.9GHz (configurable a un i7 de 3.1GHz), 1TB de HDD (configurable a Fusion Drive), NVIDIA 650M de 512MB  y 8GB de RAM (configurable a 16GB) por 1.499 dólares.

Por el otro lado, el nuevo iMac de 27 pulgadas, que también saldrá a la venta en diciembre, llega con un procesador base i5 a 2.9GHz, 1TB de HDD, NVIDIA GTX 660M de 512MB y 8GB de RAM (configurable a 16GB o 32GB)  también a un precio de 1.799 dólares. Encontramos otra opción con 3.2GHz de procesador i5 (configurable a  un i7 de 3.6GHz), 1TB de HDD (configurable con Fusion Drive) NVIDIA GTX 675MX de 1GB (configurable a una NVIDIA GTX 680MX de 2GB) y 8GB de RAM (configurable a 16GB o 32GB) por 1.999 dólares.

Terminado este entramado de datos y diferentes combinaciones, advertimos un importante descenso, además de las dimensiones, del peso de ambos equipos. Así, el nuevo iMac de 21'5 pulgadas apenas pesa 5'68kg, mientras que su hermano mayor le gana por unos cuatro kilos, situándose con 9'54kg.

Renovación bastante significativa que otorga al equipo que devolvió a Apple al mercado de los ordenadores personales de forma espectacular un gran lavado de cara. Personalmente me quedo con la desaparición de la SuperDrive, ese nuevo diseño mucho más liviano y la inclusión de memorias SSD además de las mejoras de potencia tan pronunciadas.

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