El iPhone 5 es un teléfono con una potencia descomunal, capaz de batir a todos sus competidores e incluso a compañeros de barco como el iPad de tercera generación. Esto es, en gran parte, gracias a su nuevo chip, el A6. El corazón del smartphone ha sorprendido a todos con unos resultados simplemente espectaculares, pero podría albergar más de una sorpresa que no conocíamos.

Si bien, gracias a los infinitos tests a través de herramientas como Geekbench, su velocidad de reloj ha sido cifrada en torno a 1GHz, pruebas más recientes con el mismo sistema arrojan resultados cercanos a 1.3GHz. Esto podría significar que la velocidad máxima de reloj está situada por encima de lo que pensábamos. Sin embargo, el teléfono no estaría funcionando siempre a la máxima potencia, lo que se traduciría a que se comporta de manera inteligente dependiendo de la tarea que estemos ejecutando.

Además, y para corroborar la teoría, también se han observado resultados que giran en torno a los 550MHz, ampliando mucho más el rango de velocidades a las que podría estar trabajando nuestro dispositivo. ¿La finalidad de esta característica? Sencillo, mejorar la eficiencia de consumo de energía y, por tanto, aumentar el tiempo de duración de la batería.

De confirmarse la capacidad del chip de controlar su rendimiento de forma inteligente, estaríamos ante uno de esos detalles que marcan la diferencia. Personalmente, cada vez veo el iPhone 5 como un teléfono mejor preparado, y al contrario de lo que muchos piensan, con un salto de calidad espectacular con respecto a su predecesor.