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Apple ha tenido que ceder ante sus competidores. Después de muchas presiones por parte de Nokia y RIM, Giesecke & Devrient, empresa que actualmente trabaja en la realización de la nanoSIM, ha presentado un nuevo modelo de esta tarjeta en la feria CTIA en Nueva Orleans. Al parecer, la empresa de la manzana ha cedido ante las exigencias de Nokia, con el fin de obtener la tan ansiada licencia de estándar SIM.

Pocas veces podemos ver como Apple da marcha atrás y se replantea su estrategia en favor de sus competidores. Hace un par de semanas nos hacíamos eco de la disputa que mantienen las principales empresas tecnológicas sobre el nuevo estándar de tarjeta SIM que se va a votar el ETSI (Instituto Europeo de Estándares en la Comunicación). Desde hace varios meses el organismo se ha reunido para decidir qué conjunto de tecnologías y diseños presentados por estas empresas serán el relevo de la microSIM que utilizamos actualmente.

Apple presentó a finales de Marzo su diseño: la nanoSIM. Sin cambiar radicalmente el funcionamiento con respecto de su antecesora, simplemente reducía en un 60% la superficie de una SIM convencional. Esto permitiría baterías más grandes y diseños más delgados en los futuros teléfonos móviles. ¿Qué pasó? Ante el riesgo de que Apple se quedase con la tecnología y la patente, RIM y especialmente Nokia, comenzaron una campaña de presión contra el diseño de la nanoSIM. La empresa de la manzana decidió anunciar que renunciaba a ningún tipo de canon a los fabricantes por utilizar este estándar, pero parece que no ha sido suficiente.

Giesecke & Devrient mostró el diseño definitivo que Apple presentará ante el ETSI. Para acallar las voces de RIM y Nokia, han añadido una pequeña superficie entre el zócalo y el centro de la tarjeta para así, proteger aún más los bordes de los contactos eléctricos. Lo malo es que la ventaja competitiva ante los modelos que presentaron los opositores de Apple, similares a una actual microSD, se ha perdido. Al aumentar la superficie, se han igualado los tamaños entre ellos.

No será hasta dentro de un mes hasta que el ETSI se pronuncie. Hasta hoy, llevarían más de dos meses de retraso en su decisión final. Con o sin presión por parte de las empresas, la decisión influye en el futuro de la tecnología móvil, razón de más para que mediten en profundidad si realmente tienen que ceder ante los intereses de las empresas telefónicas o pensar en el progreso tecnológico.

Foto: The Verge