En algunas ocasiones a los redactores de este y otros blogs parecidos de temática Apple se nos tilda de Apple fanboys. Os voy a contar un secreto... es la pura verdad, porque si no no escribiríamos en un blog de productos de la manzana, quizás estaríamos en uno de dispositivos Android o en uno de tecnología en general. Empleamos esta introducción para hacer notar que, en este universo tecnológico turbulento al que estamos asistiendo, cada usuario toma postura creándose una opinión propia sobre las empresas que nos proveen de los gadgets que utilizamos a diario.

Esto se pone en evidencia en el debate actual de si Apple tiene el derecho o no de demandar y reclamar por la ingente cantidad de tablets o smartphones que copian su diseño, estilo e interfaz. Dejando de lado nuestros gustos, y tratando de ser lo más imparcial posible, hay algo que es evidente y es que Apple ha cambiado la forma en que se nos presenta la tecnología.

Esta verdad es innegable sea cual sea nuestro sistema o plataforma favorita y lo vamos a demostrar con una simple imagen que compartió ayer un usuario en un foro de MacRumors, tras lo cual otros medios como John Gruber en su blog, Mashable y All Things Digital publicaron. Se trata del antes y el después de los tablets una vez que el iPad hizo su aparición.

El cambio que ha experimentado el sector es contundente, de una gama de tablets con el marco mal definido, una serie de botones a su alrededor, una interfaz heredada de los PCs con Windows y punteros para hacer de interfaz hemos pasado a unas tabletas con un diseño elegante, totalmente cuadrado, sobrio y simétrico, con un marco bien definido y una interfaz táctil expresamente diseñada para este tipo de dispositivos.

¿Fruto de la casualidad? ¿Todos los fabricantes cayeron en la cuenta del camino a seguir sin fijarse en lo que Apple acababa de hacer? Y ahora desde el lado Apple, ¿entendemos por qué la empresa está realmente enfadada por el copiado descarado de su filosofía sobre lo que debe ser un tablet? Y si además les acompañan algunas patentes y tienen la oportunidad de defenderse legalmente en los tribunales... todos nosotros haríamos lo que están intentando ahora mismo los chicos de Cupertino: defender su propia intelectual, protegida con el consentimiento de las oficinas de patentes, o si no al menos, que todos esos fabricantes pasen por caja y reconozcan que la que innovó el sector fue la empresa de la manzana.