Han pasado ya bastantes horas desde que Apple anunciase el cambio de papeles en su cuerpo directivo relegando a Steve Jobs a un papel secundario dentro de la compañía y hay algunas dudas y temores que se ciernen sobre todos los aficionados a los productos de la manzana.

Hace unos días meditaba en la situación de RIM y pensaba, de una forma muy subjetiva y personal por supuesto, que no compraría un producto como la Blackberry de una compañía con un futuro tenebroso, bastante negro podríamos decir. ¿Tenemos razones para echarnos las manos a la cabeza temiendo por el futuro de la compañía diseñadora de nuestros productos? Veamos.

Temores

O podríamos decir temor, porque las dudas se centran en una sola persona, Steve Jobs y sus magníficas cualidades para llevar el timón de Apple, lo que ha propiciado la creación de algunos de los elementos electrónicos más brillantes de los últimos tiempos, incluso creando sectores nuevos como los iPods, o remodelando otros como es el campo de los tablets.

¿Cuál ha sido el secreto de tanto éxito? Muchos responderían a eso diciendo que el motivo se debe al carácter visionario de uno de sus fundadores Steve Jobs, y no le faltaría razón. La personalidad perfeccionista de Steve ha contribuido a presentar gadgets desarrollados hasta el último detalle. Hace unos días leía un comentario, no recuerdo de quién ni dónde, os pido perdón por ello, que decía que gracias a la baja de Steve se había lanzado un producto tan aceptado y vendido como el iPad porque había tenido tiempo de probar en su casa el tablet día a día antes de su lanzamiento algo que seguro no han hecho los ejecutivos de otras empresas competidoras.

Es obvio que Jobs es de esos tipos de personas que se interesan en los proyectos en los que están envueltos en su empresa, se sienta con los miembros de estos desarrollos y participa él mismo con sus ideas. Esa obsesión por la perfección es una garantía de éxito, pero tampoco podemos olvidar su afán creativo, de innovar, algo que parece llevar en la sangre.

Y es que Steve Jobs es un visionario como pocos, no se centra en lo que el público quiere ahora, sino en lo que va a necesitar y desear en el futuro, lo hizo con el iPod, con iTunes Store, con el iPhone, con el iPad pero primeramente y ante todo, lo hico con los Macs insistiendo en que la gente de la calle necesitaba los ordenadores, y no solo las grandes organizaciones.

Visto así, la falta de un personaje como Steve Jobs podría hundir a una compañía. ¿Ocurrirá eso con Apple?

Razones para no temer

Hemos analizado una cara de la moneda, pero nos falta la otra parte de la historia. Porque sí hay bastantes razones para pensar que Apple podrá seguir operando sin problemas sin la figura de su líder. En un primer momento, el argumento más evidente para llegar a esa conclusión es entender a la propia empresa de Apple como una más de las creaciones de este visionario.

Siendo así, Apple es un ente que Jobs habría desarrollado con el mismo mimo y perfeccionismo que un iPad, por ejemplo. Investigando cada departamento, meditando en cada nueva incorporación importante, siguiendo los pasos de cada uno de los miembros ejecutivos para dar opinión y dirección, en definitiva enseñando a los empleados a trabajar solos sin su ayuda.

En este razonamiento es fácil pensar en el símil de un padre y un hijo, como el progenitor enseña a su vástago algunas cualidades imprescindibles para enfrentarse a la vida y luego espera a que su hijo haga lo propio con lo transmitido. En la mayoría de las ocasiones una buena educación se convierte en una vida de éxito en el caso del descendiente.

Por todo ello, y sabiendo que cada uno escoge a los compañeros más afines a su forma de ver las cosas, hay que pensar que Jobs se habrá sabido rodear de personas que compartan sus cualidades y puntos de vistas, sería ilógico pensar lo contrario. Como un buen director de orquesta, Steve Jobs habrá sabido imprimir en el propio espíritu inherente a la compañía sus altos valores de creatividad y perfección. Y lo va a seguir controlando hasta el día de su marcha definitiva, pues como hemos dicho Steve no se desvincula del todo las operaciones de la firma de Cupertino.

Es más, podríamos decir que Steve Jobs se ha sabido rodear precisamente de las personas adecuadas para, de forma conjunta, realizar el mismo papel que él poseía hasta ahora.

  • Tim Cook: Lleva tiempo en su papel de COO de la compañía, es decir, director general de operaciones, una especie de CEO para el día a día para entendernos de forma concisa. Por lo que ha tenido conocimiento de la forma de organizar una empresa tan grande y valiosa como Apple. Aún hay más, porque durante las continuas bajas médicas de Jobs, tanto en 2004, como en 2009, como en este mismo año, Tim Cook ha sido el sustituto de Jobs como consejero delegado con muy buenos resultados. Precisamente bajo su mandato se ha llevado al iPad a la cresta de las ventas de aparatos electrónicos, o se ha hecho de Apple la compañía con mayor valor en bolsa. De este modo podríamos decir que Tim es el hombre de negocios de la empresa, el hombre capaz de llegar a números.

  • Jonathan Ive, este británico es el nuevo visionario de la empresa de la manzana mordida. Fruto de su mente han sido los diseños del iPod, el iPad, el iPhone o los nuevos MacBooks unibody. Jonny Ive ha sabido imprimir un carácter innovador a cada producto de la empresa y por tanto es quien toma el relevo como amante del diseño, de los aparatos bien hechos de principio a fin.

  • Scott Forstall y Phil Schiller: tanto uno como otro están encargados de las divisiones de software de las dos grandes líneas de productos actuales, Scott dirige iOS para iPhone y iPad y Phil lleva el timón de OS X para los Macs. Ambos han sido grandes contribuidores al aspecto actual de cada uno de estos núcleos de software pues han dirigido las innovaciones producidas en cada uno de ellos. Por otra parte, no olvidemos el papel de Schiller como encargado del marketing global, uno de los pilares de la firma.

Como veis, este rápido repaso a algunas de las figuras claves nos llevan a concluir no solo que el futuro de Apple es mucho menos tenebroso de lo que se podría pensar, sino que Apple es mucho más que Steve Jobs, es imposible que este hombre haya controlado cada pequeña parte de cada producto que la empresa tiene en el mercado actual y esto nos lleva a pensar que existe vida para la manzana más allá del tito Jobs.