El mundo de la informática de consumo está dando un cambio muy importante. Apple reinventó el uso de interfaces con su lanzamiento de iOS y su tecnología táctil, y el mercado se ha dirigido hacia ello con paso claro y firme. Luego, un dispositivo como los tablets, que llevaba muchos años rondando sin ninguna repercusión, tocó las mieles del éxito tras Apple ver que donde estos fallaban eran en el concepto más simple: intentar que un dispositivo diferente tuviera un sistema operativo de escritorio concebido para otros elementos.

Muchos recordarán la gran decepción que supuso iPad al comienzo, donde gran parte de la opinión apostaba a caballo ganador con una versión de Mac OS X adaptado a este tablet. Es decir, se pensaba que sería un sistema operativo de escritorio. Pero no podemos olvidar que estos sistemas están pensados para utilizar tres elementos como entrada de información: un teclado, un ratón o dispositivo puntero y una pantalla que nunca se ve reducida o tapada en parte por ningún dedo, situada a una distancia de varios centímetros del cuerpo.

Bajo este concepto, no se podía pensar en meter un sistema operativo de escritorio en un tablet porque era absurdo. Un tablet es un concepto de entrada de información al sistema radicalmente diferente, donde el escritorio ha de sufrir transformaciones o reducciones para poder introducir información a través de un teclado virtual, y lo que es más fundamental: el dispositivo principal de entrada de información al sistema es el mismo que nos la da de salida. Esto hace que haya que replantearse los conceptos, es algo muy sencillo.

Y este trabajo es el que ha hecho Microsoft en su presentación del nuevo Windows 8. Microsoft nos presenta un sistema Windows 7 renovado que (y aquí viene la novedad) tiene una capa superior al sistema llamada Start Screen (Pantalla de Inicio). Esta pantalla es la adaptación del escritorio de Windows Phone 7, de forma que tenemos una serie de cuadros con accesos directos a una serie de web apps integradas en el sistema (a modo de widgets evolucionados en aplicación) todo desarrollado sobre tecnología HTML+Javascript.

Pero antes de seguir, vean el vídeo que acompaña para entrar en matería, y luego seguimos hablando sobre cómo Microsoft tiene claro que el enemigo a batir es Apple, cogiendo sus conceptos, renovándolos y dándoles su propio feeling, e intentando recuperar las almas perdidas que se quedaron por el camino de Vistas, 7s y demás elementos.

¿Increíble, verdad? Personalmente pienso que es uno de los conceptos mejor pensados de los que he visto en los últimos años, junto al del propio iOS cuando fue presentado. No le voy a quitar ningún mérito porque el trabajo de Microsoft es encomiable y han sabido dar un concepto que se aproxima a Apple, pero que marca las distancias en su propio desarrollo.

Por lo tanto, yo no me atrevería a llamarlo copia, porque creo que no lo es. Para mi es la evolución en un estilo diferente a un concepto del interfaz táctil. Para mi, esto es fundamental para que el mercado evolucione. No podemos tolerar copias burdas y descaradas como las que hace Samsung de dispositivos de Apple y sistemas, simplemente porque copiando el mercado no evoluciona. Este evoluciona desarrollando sobre conceptos y desarrollando diferentes aproximaciones a estos. Ahí es donde se crea una variedad rica donde tenemos muchas aproximaciones como Android HoneyComb, HP WebOS, QNX y ahora este Windows 8. Eso fue lo que Apple hizo con iOS hace 5 años: coger el concepto táctil que ya existía hacía muchos años, y darle su aproximación.

Y ahora piensen en algo: Mac OS X Lion hereda muchos elementos de iOS en lo que es una primera aproximación al sistema operativo móvil de Apple. No puedo sino pensar que esto es un primer paso en la evolución, y que tarde o temprano habrá directamente una capa iOS montada sobre el propio Mac OS X, a todos los niveles. Eso es lo que ha hecho Microsoft, montar una capa Windows Phone 7 dentro de Windows 7, integrando ambos sistemas. Sabemos que HP está planteando poner WebOS en portátiles y Chrome OS pretende ser (o acercarse) a Android en una frontera a veces difícilmente distinguible.

¿Qué conclusión sacamos? Que el futuro de la informática de consumo, a todos los niveles, tiene muchos elementos táctiles. Que el futuro crea híbridos entre sistemas operativos móviles y de escritorio (¿hay algo más sencillo que manejar nuestro ordenador igual de fácil que nuestro smartphone?). Que los móviles llegarán a convertirse en un dispositivo independiente como lo son ahora, pero a la vez serán un dispositivo dependiente que se podrá unir al sistema de escritorio como un dispositivo de entrada más al mismo.

Hay mucho camino por andar pues OS X Lion incluye elementos de iOS, pero aun le faltan pasos de integración. Windows 8 es un gran primer paso, pero se habrán dado cuenta que cuando nos enseñan Excel o el Explorador de Archivos, volvemos al Windows de toda la vida (totalmente anti-táctil y un cambio demasiado radical de usabilidad respecto a la capa Start Screen).

Microsoft ha cogido el concepto del LaunchPad de OS X Lion, y lo ha evolucionado a un sistema con aplicaciones embebidas dentro del mismo lanzador, creando además un sistema multitarea muy vistoso y práctico, que nos recuerda al QNX de la Blackberry Playbook. Y no sólo eso, sino que también usa el concepto de las Full Screen Apps de OS X Lion, creando aplicaciones que ocupan toda la pantalla rompiendo las interfaces actuales basadas en ventanas.

Y para dar vida a Windows 8, Microsoft ya ha invitado a los programadores a entrar en el mágico mundo del HTML5, principal motor de Start Screen. HP WebOS ya ha tomado este camino, ahora Microsoft, iOS ya las soporta igualmente a través del navegador y puede que pronto embebidas en el sistema. Ya dije que el futuro se dibujaba en gran medida con web apps. Además, estas aplicaciones presumiblemente se venderán en la Windows Store (que se ve en el vídeo), tienda de aplicaciones cerrada, al estilo de Mac App Store o la actual Windows Marketplace para Phone 7.

El camino futuro pues, se muestra muy interesante para el usuario, principal beneficiado. Porque este Windows 8 sí puede ir montado en un tablet (ahora ya sabemos por qué este nuevo Windows 8 soporta procesadores de arquitectura ARM) y dar un buen servicio, intentando desbancar al gran iPad. Es muy importante fijarse en lo que se dice al final del vídeo.

Esta es la nueva versión de Windows. Podrá ejecutarse en portátiles, en ordenadores de escritorio, en PCs con ratón y teclado, en dispositivos táctiles. Podrá ejecutarse en cualquier sitio. En cientos de miles de PCs en todo el mundo, usando esta nueva interfaz y esta nueva plataforma.

El próximo lunes 6, veremos cuál es el paso de Apple con iOS 5 y OS X Lion para intentar seguir a la cabeza y no quedarse atrás en esta evolución que Microsoft pretende llevar al mundo del PC y al del resto de dispositivos.

En conclusión a todo lo dicho, estamos dando los primeros y acertados pasos de una revolución que será recordada dentro de muchos años. La informática siempre ha sido tildada de compleja en su esencia, y mucha gente se niega a entrar en ella por este problema. Ahora, la informática está evolucionando para convertirse en algo sencillo e intuitivo, que cualquiera pueda manejar con una sencilla indicación de: "tú dale aquí y ya está". Ese es el éxito del iPad, conseguir que todo el mundo (profano o no) sea capaz de manejar sin problemas un dispositivo así, con la misma sencillez de poner una película, encender la tele o calentar algo en el microondas. Ese es el futuro de un elemento imprescindible para nuestra evolución: la informática.