La manera en la que han evolucionado los dispositivos de almacenamiento, como Discos Duros o simples pendrives con memoria flash ha sido escandalosa. Aún recuerdo cuando en mis comienzos en el mundo de la informática lo máximo a lo que se podía aspirar era a poseer un flamante HDD interno de 20GB, el que te costaba más caro de lo que actualmente te valdría una MacBook de policarbonato. En el rubro del almacenamiento portátil veíamos los discos de 3.5'', comúnmente conocidos como Disquete o Floppy Disk Drive, que nos servía para guardar información. Los famosos disquete contaban con una vulnerabilidad notable: no era nada seguro e incluso la suciedad era su peor enemigo.

A mi los floppy no me funcionaron en absoluto, prácticamente teníamos que estar rezando para que ese contenido que había sido guardado con extrema cautela se mantuviera intacto al volver a acceder al ordenador, situación que era sumamente complicada.

Su capacidad de almacenamiento era variada, pero los disquetes que más se comercializaban (al menos en Jalisco, México) eran de apenas 1,44MB, una barbaridad dados los tiempos. Recientemente han llegado las memorias USB, pendrives o pinchos (según como los conozcan), que han sustituido con creces la utilidad de los floppy dejándolos como parte de la antigua historia de la computación.

También los HDD han evolucionado: SSD, SATA, SCSI y de más. E incluso han llegado los externos ofreciendo portabilidad en su máximo esplendor, todo a un precio mucho más razonable y accesible. Un Western Digital de 500GB puede costarte apenas USD$120.  Hasta ahora les he comentado a grandes rasgos la evolución que efectivamente, ha llevado la forma de almacenar nuestra información de cualquier tipo. Lo nuevo y lo que verdaderamente llegará (de hecho ya comienza a verse) es almacenamiento vía "la nube", es decir, sin gastar en dispositivos físicos propensos a sufrir algún desperfecto con el tiempo.

Estos servicios se reflejan en muchas marcas por Internet, quizá la más conocida es Dropbox que es de mis servicios favoritos tanto en Mac, iPhone como en el iPad, ofreciendo una memoria virtual gratis de 2GB; si deseas más espacio deberás pagar o realizar varias acciones para que te otorgen más. Por ejemplo, hace poco presentaron la promoción en la que por cada persona que invitaras a Dropbox y se descargara la aplicación te daban más memoria, proceso complejo y tardío que es muy válido para Dropbox, pero que a nosotros, los usuarios, nos hace perder mucho tiempo.

Ahora les presento Libox, servicio que ha sido desarrollado con un objetivo similar de almacenar lo que deseemos sin tomar espacio en nuestros discos duros físicos. Al igual que Dropbox también ofrece la conveniente opción de compartir ciertos archivos que hayamos subido sin limitaciones de tamaño, y todo, completamente gratis. Aunque Libox más que almacenamiento, funge como plataforma de streaming para compartir los archivos.

¿Cómo hacerlo funcionar?

Lo primero que debemos hacer es ingresar a la página oficial y crear un nombre de usuario, y llenar cada espacio que el formulario pide. Una vez hecho esto, el software (disponible para Mac y PC) se comenzará a descargar en tu computadora. Cuando la instalación se concrete, ejecutas y Libox mostrará una interfaz agradable y simple. Aquí tendrás dos opciones. Comenzar a sincronizar toda una carpeta de la raíz de tu Disco Duro, o bien, elegir manualmente archivo por archivo y subirlos en cuestión de segundos, todo depende del peso de lo que has elegido.

Lo mejor de Libox, al menos en mi experiencia, es que te olvidarás por completo de aquellos servicios como Megaupload o Rapidshare para enviar algún archivo pesado. Tan sólo lo subes a Libox, y en Share escribes el correo electrónico de la persona que quieres lo reciba, así de simple.

Aunque no todo es miel sobre hojuelas, tiene algunas limitantes claras:

  • Para poder descargar/ver lo compartido, tu amigo tendrá que crear una cuenta con Libox forzosamente.
  • Los vídeos y música que compartas, no podrán ser descargados por terceros, se limitan a ser vistos u observados cuantas veces lo desees.
  • Se debe descargar la aplicación para poder acceder a tu información, es decir, no funciona como Dropbox y su útil interfaz en línea.
  • Se necesita tener la computadora donde están todos los archivos que esté encendida.

Su mayor utilidad en mi caso ha resultado ser para los clientes que desean les haga algún comercial en alta definición. Antes tenía que estar transportándome por toda la ciudad, pero ahora con Libox, cuando están interesados en ver como va el producto que han encargado, simplemente lo subo a Libox y les comparto el enlace. El ahorro de gasolina o de algo mucho más valioso como puede ser el tiempo, es real y tangible.

Conclusión

Algo que encuentro peculiar de Libox es que tiene fundamentos básicos de red social, cuando creas tu perfil incluso puedes subir tu fotografía e invitar a amigos y chatear con ellos, ¡todo dentro de la aplicación! No hay mejor manera de corroborar que un servicio se adapta a nuestras necesidades, que comenzar a usarlo. Les recomiendo probar Libox, darle una semana y adaptarse. Yo ya he sincronizado prácticamente toda mi computadora en una aplicación, que puede ser accesible vía Internet o por medio de la aplicación para iPhone, la cual la pueden descargar siguiendo este enlace, ¿qué les parece?