Lo que hace especial al iPad no es su valoración como conjunto sino sus aplicaciones específicas. En los últimos meses hemos hecho referencia a infinidad de ellas: domótica, aviación, medicina… incluso una escuela ha decidido digitalizarse dotando a cada pupitre de su propia tablet.

Ahora uno de los gigantes mundiales de la aseguración nos sorprende con un proyecto piloto que intentará librar a sus brokers de las pesadas cargas impresas. Un iPad, eso será todo lo que necesiten para mediar con las aseguradoras los empleados de Lloyd’s of London (cuyo peculiar edificio corporativo no os puedo dejar de recomendar visitéis si os pasáis por The City, en Londres).

Durante este mes muchas polizas serán enteramente digitales, rehusando temporalmente el papel como sorporte prioritario de un mercado que suma ya más de 300 años. Tres corredores de la compañía portarán así un iPad en todo momento, utilizándolo en cualquier gestión y alamacenando en éste cualquier documento. Se espera que hasta 30 sean los implicados en esta prueba piloto que durará unos tres meses, momento a partir del cual se evaluarán las ventajas y desventajas de trabajar bajo este modelo.

Lo que no deja de sorprenderme es cómo, existiendo con anterioridad dispositivos que pudieran haberse implementado en la mayoría de aplicaciones descritas, no haya sido hasta el iPad cuando muchas compañías e instituciones han decidido dar el salto. Y eso que hablamos de un producto no muy asequible que digamos…

Pero claro, el iPad es más mediático, lo que da mayor visibilidad a estas iniciativas en injusto detrimento de esas otras soluciones (similares y con mayor antigüedad) que no pasan por Apple.

Vía: MacDailyNews
Imagen: Behance.net