6 de octubre de 1997. Michael Dell, CEO y fundador de Dell es preguntado: ¿qué haría usted si estuviese al mando de Apple? Su respuesta fue contundente:

¿Que qué haría? La cerraría y les devolvería el dinero a los accionistas.

Un mes más tarde, el 10 de noviembre, Steve Jobs (por entonces CEO interino de la compañía) le respondía: “Vamos tras de tí. Te tenemos enfilado”.

13 de enero de 2006. 8 años después, Apple sonreía comedida ante su balance financiero: había sobrepasado a Dell en valor de mercado ($72.13 billones frente a $71.95). Sería sólo el comienzo de un ascenso imparable que ha posicionado a la compañía de Jobs como una de las más rentables y saneadas actualmente.

En julio de 2007 Apple consiguió doblar las cifras de Dell, triplicarlas en diciembre y cuadruplicarlas en mayo de 2008. En febrero de 2009 el valor de mercado de ambas era de $88.37 billones frente a $17.53 (5 veces superior para los de Cupertino). Y así sucesivamente.

En octubre de 2009 la diferencia se multiplicó por 6. Por 7 en enero de 2010, por 8 en mayo, por 9 en junio y hasta por 10 según los últimos resultados de los que se tienen constancia: el valor de mercado de Apple es ya de $242.43 billones frente a los $24.21 de la empresa de Michael Dell.

Parece que sí, que el CEO de Dell no hubiese durado ni una semana como analista. Con el tiempo ha tenido que tragarse sus palabras no una, ni dos, ni tres veces… sino hasta diez. Seguro que ha aprendido una valiosa lección al cabo de los años: la prudencia verbal es un don, especialmente si eres el mandamás de un gigante corporativo.

Vía: MacDailyNews