Todos sabemos el problema que el gran Steve Jobs tiene con el formato Blu-ray. Según ha comentado él en alguna entrevista, el problema se debe a que no hay un estándar establecido para el formato, más allá de su forma física de funcionar. El hecho es que el formato Blu-ray tiene bien establecidas dichas condiciones físicas de funcionamiento, grabación, etc. pero el problema está en el propio formato que se graba en los discos para las películas. Este no sigue ninguna norma, sino que esta se va definiendo en función de las necesidades de la industria.

El cambio más importante vino con la introducción de los llamados discos BD-J, que son películas que en vez de tener una estructura de autoría como tendría un DVD, en realidad lo que hacen es ejecutar una aplicación java que tiene la película dentro de ella. De esta manera, la interactividad es mayor y pueden incluir nuevas funcionalidades, pero con el problema de la necesidad de una constante evolución en los firmwares de los reproductores, para soportar correctamente todo lo que se vaya incorporando.

Esta es la explicación, más o menos resumida, de por qué Steve Jobs no quiere el Blu-ray en los Macs, porque dice que no habiendo un estándar, no está dispuesto a tener que dar actualizaciones continuas del core de su sistema operativo, cuando una nueva película que salga al mercado de incompatibilidad con la reproducción. Por eso ha dicho que cuando se cierre el ciclo y se sepa que hay un formato definido y aprobado en un manual invariable, dará soporte a él en Mac.

Dicha explicación me parece coherente y defendible, aunque no estoy de acuerdo con ella y creo que es una oportunidad que está perdiendo, simplemente porque lo que él defiende es el mercado del streaming, y de los datos digitales que no estén en ningún medio físico.

Pues bien, ahora Logitech Japón, ha presentado una unidad Blu-ray para los Mac Pro, que viene con la última versión de Toast 10 Platinum, y que proporciona la capacidad de grabar discos Blu-ray de 24GB de capacidad. Esta versión del software de Roxio incorpora una serie de librerías que dan soporte oficial de discos Blu-ray al sistema operativo de Mac, y en pruebas realizadas, por ejemplo, con el propio Final Cut Pro, el funcionamiento ha sido impecable. En este sentido, Apple no tiene ningún problema en dar soporte a unidades Blu-ray de grabación (aunque ellos no las incluyan) debido a que este formato de grabación SÍ está bien definido y no va a cambiar, ya que estamos hablando de la forma en que físicamente se quema un disco Blu-ray y nada que ver con los datos lógicos que pueden ir dentro.

Por el módico precio de 290$, gastos incluidos, podéis acceder a esta grabadora, aunque para reproducir películas tendréis que buscar un software de terceros para Mac que soporte la reproducción y decodificación de estos discos (y estar pendientes de sus actualizaciones).