La crisis económica reinante está afectando también al mercado del smartphone... aunque Apple ni lo esté notando. Las grandes perjudicadas son sus competidoras, que a duras penas pueden producir suficientes de sus terminales por los recortes que la industria del microchip ha implementado en un intento por sanear sus cuentas.

Según leemos en The Associated Press, la producción de determinados chips y componentes necesarios en la fabricación de telefonía inteligente se ha visto muy comprometida:

La profunda recesión que vivimos ha llegado a la industria del smartphone: no se pueden producir suficientes dispositivos porque los fabricantes de chips no dan a basto. Como consecuencia los rivales de Apple se encuentran en serias dificultades para competir con el iPhone, algo que persistirá durante el resto del año y que podría derivar incluso en un aumento del precio de los ordenadores.

¿Y porqué Apple se ha salvado de esta "quema"? Peter Svensson, de AP, nos lo aclara:

Apple es una excepción. Aunque la compañía no puede mantener el iPad o el iPhone 4 en stock, esto se debe a la incapacidad de las líneas de ensamblaje de hacer frente a una demanda tan contundente y no a la falta de abastecimiento de chips o componentes. ¿Porqué? Bien pudiera deberse a un claro favoritismo corporativo en favor de los de la Cupertino. Si fueras fabricante de chips y tuvieras a Apple como tu mejor cliente ¿no le cederías toda tu producción en perjuicio de los demás?

Aquí ya hablamos de algo más serio ¿benefician los fabricantes de componentes a Apple dejando en la estocada al resto de competidores e impidiendo el libre mercado por la incapacidad de producir tan a mansalva smartphones cuyo reverso no esté marcado por una manzana mordida?