Hoy domingo os traemos una nueva entrega de curiosidades y anécdotas del proyecto Macintosh. Esta vez veremos cómo se decidió que se llamara Macintosh el Mac que conocemos hoy.

Fue a Jef Raskin a quien se le ocurrió el nombre “Macintosh”, que era el nombre del proyecto del Mac, el cual se supone que cambiaría para el modelo final. Jef se vio forzado a coger la baja en febrero de 1981, y fue en su ausencia cuando Steve Jobs y Rod Holt decidieron cambiar el nombre al proyecto, para distanciarlo de Jef (entre otras cosas).

En esos momentos, Apple había ocupado dos páginas de la revista Scientific American, donde Jobs hablaba de las bondades de los ordenadores personales. Además, añadía que los humanos no éramos tan rápidos como otras especies, pero que un humano en bicicleta los superaba a todos. Por ello, Steve Jobs decía que los ordenadores personales eran las bicicletas para la mente humana.

Un mes después de la salida de Jef, Rod Holt anunció al pequeño equipo de diseño que el nuevo nombre código para el proyecto sería “Bicycle” y que había que cambiar todas las referencias de Macintosh a Bicycle. La mayoría pensó que Bicycle era un nombre muy tonto para un ordenador. Sin embargo, Rod no le dio mayor importancia, ya que sólo era un nombre código. Pero entonces si sólo era un nombre código, ¿para qué tanto interés en cambiar todas las referencias de Macintosh a Bicycle?.

Sin embargo, la petición de cambio de nombre de Rod no fue demasiado tomada en cuenta. Macintosh sonaba bien, y el equipo ya había asumido ese nombre, por lo que era estúpido cambiar de nombre. Además, “Bicycle” sonaba forzado e inapropiado. Parece ser que el único que se empeñaba en llamarle Bicycle era Rod, y el resto del equipo le seguía llamando Macintosh. Las primeras semanas, Rod se enfadaba con los que decían Macintosh delante de él, pero el nuevo nombre jamás adquirió relevancia alguna en el equipo.

Al final, después de un mes de la nueva idea de Rod, alguien dijo “Macintosh” y en un acto de desesperación, Rod dijo:

¡Está bien! Podéis llamarlo Macintosh si tanto os gusta, era sólo un nombre código.

Después de dar por inútil el intentar llamar Bicycle al Macintosh, durante el año 1982 Apple gastó decenas de miles de dólares en consultoras de marketing para que inventaran un nombre final atractivo para el Macintosh y el LISA. Trajeron montones de nuevos nombres (bastante estúpidos), como: Apple 40 o Apple Allegro. Después de oír todas las sugerencias, Steve y el equipo de marketing decidieron que el nombre final de ambos, sería el mismo que el de los nombres código: LISA y Macintosh.

Aunque Apple describió oficialmente el acrónimo LISA como Local Integrated Systems Architecture (Arquitectura de Sistemas Integrada Local), en el equipo de ingenieros decían que era una estupidez, por ello describían a LISA como (Lisa: Invented Stupid Acronym)

Pero ahí no acaba todo, pues el nombre de Macintosh, tenía un parecido bastante alto con la compañía musical McIntosh. Así que por lo que se rumorea, los problemas legales se resolvieron poniendo una suma de dinero de por medio. Así que en enero de 1983, Steve anunció al equipo que habían obtenido los derechos para poder usar libremente el nombre de Macintosh.

Para celebrarlo, Jobs rompió una botella de champán sobre un prototipo y declaró: ¡Te bautizo como Macintosh!

Vía: Folklore