
Ya sabemos cómo funciona Apple a la hora de registrar patentes y llevarlas a la realidad. Suele suceder que algunas de estas ideas (más o menos acertadas) ven la luz en unos años mientras que otras caen irremediablemente en el olvido y no dejan de pasar a ser meras anécdotas dentro de la historia del gigante estadounidense. En materia de seguridad, Apple quiere dotar a las próximas generaciones de iPhones y iPads de sistemas de seguridad avanzados basados en parámetros fundamentalmente biométricos que ayuden a distinguir la identidad del individuo que está utilizando el dispositivo. Si se lleva bien a cabo, será una paso más hacia la tecnología que se empleará en la seguridad del futuro tantas veces reflejada en el cine desde hace bastante tiempo y que, hoy por hoy en la informática doméstica, sólo se observa en sistemas de huellas dactilares que sustituyen a las contraseñas de toda la vida.
Según la Oficina Norteamericana de Patentes y Marcas Registradas (U.S. Patent and Trademark Office), el sistema que Apple ha patentado se titula “Sistemas y métodos para la identificación de usuarios no autorizados de un dispositivo electrónico”. En el documento, se describen retazos de algunos de estos métodos que podrían basarse en el emparejamiento de fotografías, el sonido de la voz o el latido del corazón (único de cada ser humano). En el caso de no coincidir con el usuario/s registrados como autorizados, el dispositivo notificaría a su propietario de este acceso no permitido mediante llamadas de teléfono, mensajes de texto o correos electrónicos. En el caso de poseer una cámara frontal, el dispositivo incluiría fotos adjuntas capturadas en el momento dentro de los avisos.
El terminal también podría reconocer hackeos, jailbreaks, ausencia de tarjeta SIM, etc. Aún así, no todas las funciones estarían basadas en seguridad. El reconocimiento de caras permitiría al dispositivo adaptarse a un uso compartido por múltiples usuarios, ajustando su configuración y preferencias a cada uno de ellos en el momento que lo estén usando convirtiendo al iPhone o iPad en un sistema inteligente y adaptativo. Una posible aplicación de esta tecnología sería poder dejar notas adhesivas con un destinatario concreto para su posterior lectura.

El registro de la patente está fechado el 19 de Febrero de 2009 y teniendo en cuenta que el iPhone 3GS fue anunciado en Junio de ese mismo año, es de suponer que si todo va viento en popa podamos verlo antes de las próximas dos generaciones sino en la siguiente al iPhone 4. Además, según la fuente, ya existía previamente (Mayo) una patente que explicaba detalladamente el funcionamiento de la tecnología de reconocimiento de usuarios a partir de los latidos del corazón por lo que se puede deducir que están trabajando en ello y es una firme apuesta de la empresa de Cupertino.
Vía: AppleInsider










Comentarios