Con un par de días de prueba, la gente de Mashable realizó su reseña del iPad Wi-Fi + 3G en comparación con su antecesor modelo, el iPad Wi-Fi. A diferencia de la gente de iFixit que lo desmontó, estos resultados apuntan a determinar si hay suficientes diferencias positivas para justificar los $130 extra que cuesta el último modelo, y exploran aspectos de uso diario como la apariencia, los planes de datos, la conectividad, batería, etc.

En apariencia, ambos modelos son idénticos a la vista con la notable excepción de una barra negra que recorre gran parte del borde superior del modelo 3G, y se extiende más en su parte trasera, cuya finalidad es permitir el correcto funcionamiento de la señal celular en el iPad. Según las especificaciones, el iPad 3G pesa 50g mas, que pasan desapercibidos durante su uso.

Respecto a la conectividad, el iPad 3G viene desbloqueado de fábrica, por lo que podremos utilizar virtualmente cualquier plan de datos de cualquier proveedor del mundo (incluso para enviar mensajes de texto), aunque no todas las conexiones 3G son soportadas, por lo que muchos se limitarán a EDGE. No obstante, AT&T brinda opciones interesantes para los usuarios de EE.UU, que podrán ser administradas directamente desde las preferencias del iPad, una comodidad extra que seguramente convenza a muchos usuarios. Desde la misma sección se podrá corroborar el uso del plan de datos, ya que no existe contrato que ligue al usuario.

La notable adición en el iPad 3G, fuera de la capacidad celular, es el A-GPS. Lamentablemente, quizás pase desapercibido ya que el iPad no es un producto para utilizar al aire libre cotidianamente, por lo que en lugares como nuestra casa, oficina o un café, posiblemente ya dispongamos de nuestra ubicación geolocalizada gracias al Wi-Fi del lugar. De todas formas, existen usos muy válidos como, al instalarlo en un automóvil, poder reemplazar además nuestra unidad de GPS.

Según pruebas de uso diario, la duración de la batería se mantiene a la altura de las circunstancias, ofreciendo las 9 horas de independencia proclamadas por Apple. Recordamos que el modelo Wi-Fi ofrece algo más de 10 horas.

Lamentablemente, si hablamos de streaming de vídeo, en algunos casos tendremos malas noticias: algunas aplicaciones no han sido optimizadas para correr en la red 3G (por lo menos bajo la conexión de AT&T) por lo que sólo podrán ser vistas usando Wi-Fi. Este es el caso de la aplicación de ABC. Otros como YouTube y Netflix ofrecen una versión de más baja calidad (bitrate) para las conexiones 3G. La diferencia visual es notable, pero aun así es mejor que nada.

A la hora de las conclusiones, no hay puntos que definan un modelo a favor de otro, todo sigue dependiendo de nuestro uso. Si necesitamos una conexión constante (o un GPS) y estamos dispuestos a pagar por el plan de datos, entonces el iPad 3G será el ideal. Si en cambio pensamos utilizarlos sólo en algunos lugares (casa, oficina, cafés, etc) podremos ahorrarnos unos dólares y quedarnos con el iPad Wi-Fi. Parece que Apple hizo un buen trabajo a la hora de dividir las aguas, pero.. ¿Ustedes con cuál se quedan?