Pizarra escolar

Ayer mismo os hablábamos de la confirmación por parte de Apple de que hay algo nuevo que presentar este mismo mes. Todos estamos pensando en el tablet, pero muchos de nosotros, según leo en la red, seguimos siendo muy exigentes con respecto a lo que va a venir: “que esperemos que no sea un iPhone vitaminado”, que “ojalá tenga muchas prestaciones porque si no quién se lo va a comprar”…

Es verdad, el ser humano es así, tan sólo puede hablar de cosas desconocidas asemejándolas a cosas conocidas, por eso se nos ocurren descripciones como “un iPhone vitaminado” o “iPhone con esteroides”, “un netbook sin teclado”. ¿Véis? Tendemos a comparar, y es por eso que ninguno de nosotros (yo tampoco) podemos exigir mucho respecto a sus prestaciones.

Recordad, si no, lo que sucedió antes del lanzamiento del iPhone: que si sería como un Nokia, que qué hacía Apple metiéndose en ese negocio tan machacado; porque nadie imaginaba que lo que venía en realidad no era un teléfono.

Tengamos claro una cosa, lo que viene es, de nuevo, una revolución, estoy convencido de que no es lo que otros están haciendo, ni siquiera se parece al cómico intento de HP con Microsoft, y ¿sabéis por qué? Porque lo importante de verdad cuando el miércoles de la semana que viene se presente el tablet de Apple no será el tablet de Apple sino el universo que el dispositivo traerá asociado consigo o que se le asociará en breve. Hablo de suscripción a revistas digitales, hablo de interfaz para el diseño, hablo de dispositivo escolar o quién sabe qué más. Al igual que lo importante del iPhone no es el iPhone sino el mundo que tiene girando alrededor de él.

Por eso señores, me trae sin cuidado las prestaciones y el tamaño o gigas del dispositivo, como si quieren lanzar una pizarra escolar con tiza, porque lo realmente importante no estará ahí. Aunque nos hagamos eco de los rumores y demás conjeturas que pululan por la red, sentémonos a esperar, como hacen los ancianos cuando se colocan en los cruces de mi ciudad y comentemos el chisme una vez haya pasado el peatón o peatona en cuestión.