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Antes de empezar con el asunto que quiero tratar en esta entrada voy a hacer una breve explicación de lo que era la Gestapo para introduciros en el tema y entendáis el por qué del nombre que se ha elegido. Podríamos decir que la Gestapo era la policía secreta estatal durante la Alemania nazi, su cometido era vigilar cualquier elemento social que pudiese constituir un peligro para el estado. Hasta aquí puede parecernos normal, el problema era que la Gestapo tenía autoridad para poder actuar a sus anchas sin necesidad de rendir cuentas, sus actos no estaban sometidos a revisión judicial y todo lo que hacían era legal mientras fuese para intentar llevar adelante el deseo de los líderes políticos.

¿Y qué tiene esto que ver con Apple? os estaréis preguntando. Pues bien, en Gizmodo han publicado un testimonio de un antiguo trabajador de Apple, que habla de sus vivencias mientras trabajaba para los de Cupertino. El confidente al que llaman con el sobrenombre de ‘Tom’, no escatima en detalles, aunque en ocasiones más bien parecen sacados de un estreno de Hollywood que de la vida real.

¿Quiénes son?

‘Tom’ empieza hablando de lo que algunos llaman la Apple Gestapo, un grupo de “topos” infiltrados en todas las áreas de la compañía, desde los cuarteles generales hasta los almacenes. Los cuales informan directamente a Jobs y compañía y se encargan de “cazar” a aquellos que filtran información confidencial. La denominación de “Gestapo” les viene dada por su forma de actuar, aunque siempre salvando las distancias, ya que las actuaciones de los espías nazis iban mucho más allá de una demanda y un despido.

Ellos tienen el poder de vigilar, de considerarte culpable hasta que demuestre lo contrario y de violar tu privacidad, bajo la premisa de que si no consientes estás automáticamente despedido de la compañía. No, no estamos hablando de ningún país dictatorial en donde los habitantes han perdido sus derechos, sino de los Estados Unidos de América, el país de las libertades…

‘Tom’ también narra uno de los episodios vividos en su periplo laboral en Apple:

Apple tiene estos topos trabajando en todos los sitios, especialmente en departamentos donde se sospecha que hay filtraciones. La gerencia de esos departamente no está al tanto de ellos. […] Una vez que hay sospechada una fuga de información, las fuerzas especiales -como nosotros las llamamos- entran en la oficina a cualquier hora, especialmente por las mañanas. Ellos contactarán con los más altos cargos del edificio y les pedirán coordinar la operación.

Actuación

Como ‘Tom’ continúa explicando, lo que él denomina operación es una práctica habitual en este tipo de actuaciones en la que los responsables les dicen al resto de trabajadores lo que tienen que hacer, empezando por permanecer en sus puestos de trabajo y firmar un contrato de confidencialidad, a pesar de haber tenido que firmar uno al empezar a trabajar en la compañía. La Gestapo de Apple nunca da órdenes, sólo vigilan a los supervisores controlando que se cumplan sus indicaciones. Posteriormente se procede a tomar los teléfonos móviles de los empleados, si un trabajador necesita usar su móvil durante el tiempo que ellos los inspeccionan tendrás que pedir permiso y tu llamada será controlada en todo momento. Si el trabajador usa un iPhone se recurre al hecho de que Apple les ha dado uno a cada uno, por lo que son propiedad de la compañía. Antes de entregarlos se le pide al usuario que desbloqueen todas las limitaciones del aparato para posteriormente comprobar toda la actividad reciente realizada desde el mismo. Las “fuerzas especiales” realizarán una copia del contenido de cada teléfono; si tienes mensajes comprometidos, porno o cualquier otro tipo de foto personal… ellos lo verán. La privacidad no existe.

Mientras tanto los empleados han sido instruidos para activar el salvapantallas de su estación de trabajo, para evitar emails o chats; también se les prohibe hablar entre ellos o mantener cualquier tipo de comunicación con el exterior mientras el proceso se está realizando. ¿Nadie se opone? ¿Todos aceptan este trato?, ‘Tom’ nos explica la otra opción que hay:

Es como un secreto de sumario, y si el empleado no quiere participar, ellos básicamente le piden que se vaya y no vuelva jamás.

Por supuesto, ellos te recordarán que no te obligan a nada, todo es completamente voluntario; aunque el que se niega sabe que probablemente será despedido o se investigarán las razones por las que se ha negado a darles el teléfono móvil.

‘Tom’ continúa con:

Yo estuve en varios de estos eventos. Cuando ellos encuentra lo que están buscando -algo que hacen habitualmente- se le pide a la persona permanecer hasta el fin de la jornada laboral. Luego se le pide que abandone el local tranquilamente, acompañado por personal de seguridad. […] Pasan un montón de cosas detrás de las puertas, pero realmente no sé que es. Yo sé, sin embargo, que ellos interrogan a las personas sobre las que tienen serias sospechas, intimidándolos con amenazas de demanda

Conclusión

Lo cierto es que la historia pone los pelos de punta. Apple, cuyos grandes pilares son el diseño y la innovación, ya sea a través de nuevas tecnologías o reinventando las existentes, debe cuidar las fugas de información y evitar que la competencia pueda aprovechar el trabajo propio, pero nunca anteponiendo estos principios sobre las libertades individuales del trabajador, que debe trabajar en un clima lo más relajado posible para favorecer tanto su creatividad como su producción.

Quiero creer que se trata de un caso aislado que ha sucedido en un departamento donde ha habido filtraciones continuadas por lo que lo que ‘Tom’ llama la Apple Gestapo sabían bien lo que iban buscando y lo hicieron de la forma que él nos relata, sin medias tintas.

De cualquier forma, y a pesar de que estas acciones pueda suceder en cualquier compañía con un departamento de investigación relativamente grande, estaría bien que Apple saliese a desmentir todo lo que se ha dicho, ya que al menos a mí, como profesional de la tecnología, no me gustaría tener que verme en uno de esos eventos que os hemos relatado anteriormente.

Nos gustaría conocer tu opinión al respecto, ¿crees que es cierta la historia o sólo alguien con resentimiento y que quiere hacer daño? En caso de ser cierto ¿crees que pueden defenderse estos métodos usados en pro de defender sus derechos? Si alguna vez te has visto en una situación similar, te agradeceríamos que nos hablases de ella, los comentarios son todo vuestros.

Vía: Gizmodo