Aplicaciones en la fachada del Moscone Center

Estoy algo cansado de ver cómo patalea la gente cada vez que Apple rechaza una aplicación para el iPhone OS. Es siempre la misma historia, se comenta que una aplicación no llega a la App store y la blogosfera comienza a criticar fuertemente la empresa de Cupertino. Quizás el proceso por el que pasa una aplicación antes de llegar a la App store no sea el que muchos desearíamos, pero no está mal del todo.

Creo que es bueno recordar los beneficios que tiene la tienda oficial de aplicaciones para los desarrolladores ya que, por norma general, los humanos abstraemos más rápidamente las cosas malas de lo que nos rodea que las cosas buenas.

  • Apple se hace cargo del hosting.
  • Apple se hace cargo del sistema de pago.
  • A cambio de esto, Apple se lleva el 30% de las ganancias de una aplicación.
  • Si la aplicación es gratuita, Apple no se lleva un duro.

Quizás un 30% es algo excesivo, pero te quita de quebraderos de cabeza del tipo: ¿qué hosting me vendrá mejor? ¿uso Paypal o algún tipo de ecommerce para vender mi aplicación? Estas situaciones son aún más difíciles si tu aplicación es gratuita ya que no obtienes ganancias por ella y habría que incluir publicidad o bien en la aplicación o bien en la web de descarga (lo cual encarece el eyecandy general).

También creo que debemos recordar que, antes de desarrollar para el iPhone, uno debe leerse las guías que Apple ofrece a los desarrolladores, dónde se explica qué puede ser desarrollado y qué no y cómo debe ser desarrollado. Vale que a mucha gente no le gusta que le digan lo que deben hacer, pero esta es la única manera que hay para que el iPhone OS no pierda el look&feel de Apple (y todos sabemos cómo es Apple para estas cosas…).

Así que si a alguien le tiran para atrás una aplicación es por que algo no ha hecho bien. Además, aunque Apple rechace una aplicación, ofrece una completa lista con las cosas que debería mejorar el desarrollador para que la aplicación esté presente en la App store.

Ya, por último, mencionar que la App store no es el único medio para vender aplicaciones. Se pueden vender aplicaciones para el iPhone a través de una descarga directa en una web de una manera totalmente legal, poniendo el precio que quieras y haciéndote cargo de todo de lo que Apple se encarga en su tienda oficial.

Si no te gusta la App store, pues no la uses.

No puedo decir que me gusta la App store per se, pero sí que entiendo por qué Apple es tan quisquillosa en ese tema y también puedo decir que los desarrolladores entran en el juego sabiendo que es lo que se pueden encontrar, así que no entiendo el enfado de algunos.

Foto: Steve Rhodes