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A estas alturas ya mucho se ha mencionado de Snow Leopard en muchísimos lugares, incluyendo la opinión de mis compañeros así que seré breve en mis impresiones como usuario del nuevo Sistema Operativo a una semana de tener al nuevo felino en casa.

De buenas a primeras, esto es lo que he podido notar:

  • Instalar Snow Leopard como actualización sobre Leopard no es tan rápido como imaginé -o como Apple presumía- pues tardó casi 45 minutos en finalizar todo el proceso, eso sí, de una manera muy sencilla y con el mínimo de intervención de usuario.

  • Los 7 GB de espacio liberados en mi disco duro después de la instalación son bienvenidos. Claramente uno de los beneficios de dejar a un lado el soporte PPC.

  • Los cambios en la interfaz son pequeños, algunos muy notorios, otros no tanto pero al final me dejó la impresión de que son detalles que pudieron pensar -e implementar- desde Leopard sin ningún problema.

  • El aumento en la velocidad del sistema se nota sólo en algunas partes. Por ejemplo: Mail.app y Finder son mucho más rápidos que en Leopard pero abrir aplicaciones como iTunes o Photo Booth, aproximadamente lo mismo.

  • ¿64 bits? no en mi MacBook Pro Core2duo Santa Rosa con EFI de 64 bits. De algún modo el Kernel no correrá 64 bits y eso es un poco decepcionante, así mismo Grand Central Dispatch es bastante desaprovechado. Pero vamos, es sólo el principio, las cosas pueden cambiar en el futuro.

  • Me sorprendió encontrar nada más un plugin de iTunes en la carpeta de Software Incompatible. Honestamente, esperaba más aplicaciones incompatibles porque la mayoría no ha sido actualizada propiamente para Snow Leopard.

En resumen

En general el sistema está bastante pulido, pero no se me puede quitar la impresión de que es como Leopard debió ser desde un principio. Quizá las cosas son así por el tiempo que se tardó en desarrollar tecnologías como Grand Central Dispatch u OpenCL, pero en un uso normal no se siente “entrar en acción”. Espero que el tiempo demuestre lo contrario cuando los desarrolladores optimicen completamente sus aplicaciones para Snow Leopard

¿Vale la pena comprarlo?

Sí. Su costo es insuperablemente bajo, mejora varias cosas que en Leopard desesperaban, y en general representa el futuro de Mac OS X desde el momento en que no soporta procesadores PowerPC.

Claro que puedes vivir sin Snow Leopard así como muchos viven sin Leopard, pero al final del día cuando he tenido que usar Tiger me siento un poco limitado sin Stacks, Quick Look o Spaces. Seguramente pasará lo mismo con el nuevo Mac OS X aunque al final del día sea un leopardo con esteroides.