Macintosh TV

Os traemos hoy la entrega semanal de la serie Los Grandes Fracasos de Apple. Una serie de posts que recibieron una buena acogida en su capítulo anterior, referente al iPod HiFi.

Gracias por vuestros comentarios. Recordad que esta temática expresa la opinión del autor, que puede coincidir o no con la de vosotros, los lectores, de ahí que agradezcamos que aportéis vuestro punto de vista al respecto.

En esta ocasión os hablaremos de un engendro que probablemente, junto con el iPod HiFi, haya sido de los que menos vida han tenido en la empresa de la manzana: el Macintosh TV.

Breve repaso histórico

Se trató de una mezcla de televisión y computadora en un intento de integrar ambos mundos allá por 1993 (en octubre para ser más exactos), sin duda una apuesta arriesgada en aquel tiempo.

Su apariencia externa era la de un Macintosh de la serie LC 500, pero en negro. De hecho fue el primer Mac con acabo negro que salió al mercado, un contraste significativo con respecto a los otros modelos contemporáneos de la marca.

Internamente era esencialmente un Macintosh Performa 520 que podía pasar de ser ordenador a pantalla de televisión gracias a la CRT Trinitron de 14 pulgadas de Sony que montaba y a la tarjeta sintonizadora de TV por cable que poseía.

Algunas características son una CPU 68030 de 32MHz, 4 MB de RAM interna de serie, un bus de 16 MHz y un disco duro de 160MB. El sistema operativo era el 7.1 de Mac OS.

Qué lo hizo especial

Os podéis imaginar qué lo hizo especial, ¿verdad? Era de las primeras veces que un fabricante de computadoras se atrevía a intentar integrar en uno el mundo de la televisión y de la informática. Era la primera vez para Apple.

Como ya os hemos dicho, además era el primer Mac en negro, de modo que llamaba mucho la atención, sobre todo si lo unimos a su teclado y su ratón personalizados también en negro, y un mando a distancia del tamaño de una tarjeta de crédito.

Por qué fracasó

Los motivos del fracaso se pueden imaginar. Como siempre, el aparato no era barato, ofrecer algo así era salirse de lo común y Apple pensó que habría gente dispuesta a valorarlo.

Otro motivo fue que no se pudiese ver la televisión en una ventana del escritorio de modo que, o se veía la TV o se usaba cualquier aplicación informática. Esto disuadió a muchos de adquirirlo.

Realmente la idea no fue buena, una televisión en el escritorio no siempre atrae. Apple intentó unir ambos mundos sin agradar a ninguno de los dos. Como TV era una solución cara y como ordenador no tenía unas prestaciones demasiado elevadas (aun siendo caro para la época).

Es por eso que tan sólo se fabricaron 10.000 unidades y que para febrero de 1994 (tan sólo 5 meses después de su lanzamiento) el modelo fuese descontinuado.

Conclusiones finales

Aunque Apple después usó la configuración del Macintosh TV para su Performa 5420, lo cierto es que nunca se les volvió a ocurrir hacer algo así.

Hasta que apareció el Apple TV. Está claro que no es lo mismo, pero digamos que sigue quedándose a medio camino entre el mundo del ocio doméstico y el digital. A la vista de su éxito están sus pobres ventas. ¿Será que no se acordaron del Macintosh TV? ¿Sufrirá el mismo final el Apple TV también? ¡Veremos!