imagen-32

Tiempo para recapitular y meditar. Tras el día de ayer, muy alborotado, con toda la información que se dio en la Keynote de Apple de la WWDC ‘09, ha llegado el momento de parar y pensar en cómo han quedado las cosas realmente. Puestos a pensar, Apple ha presentado sólo dos cosas nuevas:

  • El iPhone 3G S: no es tan nuevo, es sólo una renovación, un lavado de cara imprescindible si Apple quería seguir tendiendo su móvil entre los de cabeza
  • La nueva línea MacBook Pro: que tampoco es nada nueva, sólo se cambia de nombre el MacBook unibody. De hecho ya había leído yo en algún blog, ahora mismo no recuerdo cuál, que el nuevo MacBook bien merecía pertenecer a la familia Pro. Así ha sido, con más prestaciones a un buen precio. Lo mismo que le ha ocurrido al MacBook Pro de 15”.

A parte de estas dos “novedades”, con el corazón en la mano, os tengo que decir que no vi nada realmente espectacular, asombroso. Apple ya nos había adelantado cosas del nuevo iPhone OS 3.0 hace unos meses e igual ocurre con Snow Leopard. Por otro lado, Safari 4 ya estaba disponible en su versión beta y tampoco le noto tantos cambios significativos y apreciables con respecto a la beta para el usuario de a pie, sólo que va algo más rápido, y que las pestañas vuelven a estar abajo.

Pero, ¿qué me pareció la keynote? Impresionante, productos de gran calidad, eso no lo niega nadie, pero en la línea en la que Apple nos tiene acostumbrados, muy previsible. Un grande no puede permitirse cambios bruscos, no arriesga, no puede, se expone al fracaso. Audi no lo hace en sus coches, BMW tampoco, Mercedes-Benz tampoco. Y si bien un coche no es un portátil o un gadget móvil, sí es un producto dirigido al mercado del consumo, de modo que la comparación es válida. Así que me esperaba algo más, quizás una actualización del Apple TV, el eterno olvidado, o un adelanto en cuanto a la Table Mac, algo así habría sido un buen golpe de efecto. Pero esta es tan sólo mi opinión.

{democracy:22}