Ayer me dejé caer en el Golden Mac de Málaga y tuve la oportunidad de probar el nuevo MacBook. Sólo puedo decir que es mejor cuando lo tienes delante que en imágenes y que ha superado todas mis expectativas.

El modelo que probé fue el más básico:

  • Core2Duo 2.0GHz
  • 2 GB de RAM
  • 160 GB HDD

Siempre he creído que era imposible mejorar el diseño del MacBook Pro, que lleva siendo así desde los tiempos del PowerBook G4, pero Jonathan Ive lo ha vuelto a conseguir y he de reconocer que el diseño es sublime. Es aún más fino que mi actual MacBook blanco, no por ello parece frágil, diría que justo lo contrario. El aluminio le da una sensación de robustez al paquete bastante acertada.

Se nota bastante el cambio de la tarjeta gráfica. Sólo pude probarlo con el propio OS X (no tenían juegos instalados) pero, por ejemplo, yo tengo en mi MacBook las aplicaciones en el Dock a modo de pila en rejilla y al desplegarse puedo notar cómo se ralentiza mientras organiza los iconos y los cambian de tamaño. Esto no pasó en absoluto en el nuevo modelo.

En cuanto al sonido, pude entrar en la iTunes Store y escuchar algunas muestras de música. El sonido es muy parecido al del modelo anterior, aunque tiene un sonido más potente en cuanto a volumen, pero no demasiado.

El cambio de la pantalla también se nota si vienes desde el modelo anterior. Los colores son mucho más intensos y se enciende instantáneamente, además de ser sensiblemente más fina gracias a la tecnología Back LED.

En cuanto al trackpad, los gestos multi-touch funcionan tremendamente bien y facilita mucho el uso de Exposé y el cambio entre aplicaciones. Por defecto no se permite arrastrar si no es haciendo clic, hay que habilitar, en preferencias del trackpad, la opción “Hacer clic” para poder arrastrar archivos y carpetas con sólo hacer doble clic manteniendo el segundo clic pulsado en la superficie del trackpad.

En resumidas cuentas, es un portátil ligero, robusto, fiable y potente teniendo en cuenta que estamos hablando de la gama baja de portátiles de Apple.