Ahora que Apple es más famosa y está ganando más entusiastas y usuarios, en AppleWeblog hemos pensado que, para ayudar a los recién llegados Switchers, vamos a ir publicando una serie de posts con tutoriales, consejos y demás para que vuestro paso de PC a Mac no sea demasiado traumático.

En esta primera guía os voy a hablar del Dock.

¿Qué es el Dock? El Dock se encuentra en la parte inferior del escritorio y consta de 2 partes separadas por una línea: la parte izquierda es dónde podréis poner todos los accesos directos a vuestros programas favoritos para tenerlos a mano siempre que los necesitéis y la derecha en la que podréis colocar accesos directos a carpetas de vuestro disco duro, además de encontrarse la papelera.

El Dock nos señala que programa está en ejecución mediante una lucecita azul debajo de ésta (En el caso de usar un Mac OS X anterior a Leopard, aparece un triangulito). Tened en cuenta que hay algunos programas, cómo los servicios del sistema o algunos que poseen la opción, que no aparecerán en el Dock. Si ejecutáis una aplicación que no se encuentra en el Dock, los iconos le harán un hueco y aparecerá. ¿Qué pasa si el Dock se hace tan grande que no cabe en la pantalla? Que no cunda el pánico, los iconos se redimensionarán para que quepan todos en la pantalla.

Si hacemos clic secundario en un programa que se encuentra en ejecución, aparecerá un menú contextual con ciertas opciones que ofrece dicha aplicación:

Tened en cuenta que las opciones cambiarán de un programa a otro, aunque habrá algunas que serán comunes como cerrar la aplicación, ocultarla, etc..

En cuanto a la parte derecha del Dock, encontramos la papelera que, como bien adivinaréis, es en dónde se guardan los archivos eliminados. Además, aquí es dónde van a parar las ventanas que minimizamos. Si hacemos clic secundario en los accesos a las carpetas que pongamos ahí, veremos que constan de 2 tipos de visualizado: como carpeta o como pila.

Si elegimos que un acceso directo se muestre como carpeta, al hacer clic en ella se abrirá la carpeta en el Finder. Sin embargo si elegimos mostrarla como pila, tendremos 3 opciones de visionado para el acceso directo: Como abanico, como retícula...

...o como lista. Antes de Leopard, los accesos directos se podían ver como una lista al hacer clic y mantenerlo pulsado durante un segundo, pero, en un principio, esta opción no se encontraba disponible en Leopard. Debido a petición popular, Apple volvió a introducir esta opción como una nueva forma de visionado para las pilas en una actualización de software.

A parte ya se pueden hacer otro tipo de cosas como ordenar los elementos de la pila por nombre, fecha de inclusión, fecha de modificación, fecha de creación o clase. Se puede dejar que el Dock decida que tipo de visualización es la más adecuada para la pila seleccionando Automático en la sección Ver contenido como; mostrar la carpeta de la pila o abrirla en el Finder o eliminar la pila del Dock.

Un pequeño truco para tener siempre disponible TODAS tus aplicaciones es crear una pila con la carpeta Aplicaciones, siendo éste el resultado:

En cuanto a la personalización del Dock, Apple no deja demasiado margen de manera oficial:

Podemos decidir dónde se mostrará el Dock: abajo, a la derecha de la pantalla o a la izquierda (en éstas dos últimas se posiciona verticalmente), activar el efecto de ampliación (de especial utilidad por si tenemos muchas aplicaciones en el Dock y los iconos se nos hacen demasiado pequeños), establecer el efecto del minimizado o si queremos ocultar el Dock cuando no lo usemos, proporcionándonos algo más de pantalla para trabajar.

Con esto acabamos con nuestra primera guía. Esperamos que os sea de ayuda. ¡Estad atentos y no os perdáis la siguiente entrega!