¿Qué ocurre cuando te dejas los auriculares de un iPhone en los pantalones, y luego acaban, junto con el pantalón, en la lavadora y secadora? Pues además de salir limpios como los chorros del oro, te puede pasar como al protagonista de esta historia, que tras una semana en la que se pensaba que había tenido suerte, porque funcionaban sin problemas, empezó a notar que tenían ruido y dejaron de funcionar.

auricular lavado

El buen hombre, entonces, y sin muchas esperanzas, se fue a una Apple Store, y allí, a pesar de la cantidad de gente que había, le atendieron rápidamente, ya que había muchos empleados (cosa rara), y tras explicar el problema, el empleado se va con los auriculares, y al rato vuelve con unos nuevos, sin coste adicional alguno, sin poner pegas, sin preguntas estúpidas. Hale, gratis, porque sí.

Este tipo de acciones son las que hacen que la gente se fidelice a una marca. A la marca no le causa realmente un trastorno en la cuenta de resultados, y gracias a esto, la gente no sólo se fideliza, sino que se convierte en apóstoles, pregonando a los cuatro vientos las maravillas de Apple. Por supuesto, hay historias para todos los gustos, y no todas son positivas siempre.

¡Gracias, Mauro!

Enlace: Want to Know What Happens When You Wash and Dry a Pair of Apple iPhone Headphones?