Hoy vamos de pequeños trucos que no son tales, sino funcionalidad del sistema operativo desde hace tiempo, pero siempre viene bien recordarlo o enseñárselo a los neófitos.

Si sois tan despistados como yo o por unas prisas habéis grabado un archivo sin fijaros dónde la solución es sencilla. Si la ventana sigue abierta haced click con el botón del ratón en el título de la misma mientras pulsáis Comando (la tecla con ), entonces os mostrará un desplegable con la ruta del archivo, sólo tenéis que seleccionar la carpeta contenedora para que Finder te la abra.

Si ya habéis cerrado el programa en cuestión podéis acudir al menú de “Abrir recientes” del mismo para abrir el archivo y entonces proceder como antes (click en el título pulsando …)

Donde abre grabado yo eso…