Ya lo he comentado antes pero volveré a decirlo: no actualices tu sistema si no estas muy seguro de lo que haces.

Actualización de SoftwareCuando corrían los tiempos de Mac OS 9 era muy habitual ver en los grupos de news (si aún hay gente que las utiliza, y mucho) entradas kilométricas en las que se preguntaba, analizaba y descuartizaba las últimas actualizaciones con la intención de que aquél que quisiera instalarla lo hiciera con la máxima seguridad posible, os recuerdo que no suele ser necesaria la actualización salvo por motivos de seguridad, ya que dependiendo de la instalación de ciertos dispositivos o programas podía variar la experiencia de cada uno.

Aún hoy podéis comprobarlo si os pasáis por el grupo comp.sys.mac.misc, bastante activo por cierto, en el que se ha hablado largo y tendido de la actualización de Mac OS X 10.4.10 por cientos de usuarios. Una conclusión a la que se ha llegado desde la primera versión de Mac OS X es que si quieres evitar problemas es mejor descargar la actualización, arrancar en modo seguro (pulsando MAYS al arranque) e instalar manualmente el software, NO vía Actualización de Software, aunque personalmente siempre me ha funcionado bien (bueno casi, no tengo buenos recuerdos de la 10.3.8…)

De todas maneras, como ya ha comprobado nuestro compañero Eduardo, puedes encontrarte con problemas en el arranque tras la actualización si tienes dispositivos externos conectados al Mac como discos duros o monitores y desconectarlos puede ayudar. Si los problemas persisten también podéis intentar arrancar en modo seguro (ya sabéis, pulsando MAYS al arranque) y de paso reparar permisos mediante la Utilidad de Discos, puede ser de gran ayuda y recuperar la estabilidad del sistema.

Para finalizar:

¡Haced copias de seguridad periódicas! (hasta que llegue Leopard…)